martes, 19 de julio de 2011

No me dejen morir solo denme su opinion la verdad es que ya le i tantas cosas sobre esto que no mas les paso al costo que "¡Quereos más, quereos mucho!".

Vive Chimalhuacan en bellas artes http://bit.mx/chi Que heavy Este es el mensaje que dejó Mons. Javier Echevarría en Costa de Marfil, que acaba de atravesar una situación muy conflictiva. Así, el Prelado quiso transmitir su cariño y el de toda la Obra a los que han sufrido e invitar a todos a perdonar.

"Uníos, Ivorianos, muy unidos, muy unidos siempre. Para, si ha habido conflictos, olvidarlos, y a construir esta tierra que está en vuestras manos. Quereos más, quereos mucho; (…) que penséis en todos los hombres y en todas las mujeres de Costa de Marfil y recéis por todas y por todos los de Costa de Marfil".

Es el mensaje de reconciliación que ha dejado en Costa de Marfil monseñor Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei. El Prelado estuvo en Abidján y Yamoussoukro del 7 al 12 de julio, con varios cientos de personas, fieles de la Prelatura, cooperadores y amigos.

En un país que acaba de atravesar una situación muy conflictiva, el Prelado quiso transmitir su cariño y el de toda la Obra a los que han sufrido, e invitar a todos a perdonar, a colaborar para restablecer la unidad del país, y eliminar todo lo que pueda parecerse a rencores o resentimientos.

En la capital, Mons. Echevarría saludó en primer lugar al Arzobispo de Abidján, y luego tuvo dos encuentros: el primero con varios cientos estudiantes y el segundo con más de mil quinientas personas, padres y madres de familia.
En un ambiente lleno de alegría, se abordaron temas como el perdón, el testimonio de vida cristiana, la oración y la frecuencia de sacramentos. La moda, la familia y la educación de los hijos fueron también objeto de preguntas por parte de los asistentes y de palabras de ánimo por parte del Prelado.

Insistió también en la responsabilidad de todos por colaborar en el desarrollo del país, por contribuir a la solución de los problemas sociales y económicos que padecen sobre todo las familias menos afortunadas.

Una pregunta de Madame Adèle NDouba, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Abidján, fue la ocasión para que el Prelado volviese sobre el tema de la reconciliación:

"¡Siempre queriéndonos! Hijos míos, aquí en Costa de Marfil, tenéis que vivir perdonándoos. San Josemaria, que era un santo que se hizo santo a través de la lucha de cada día, nos decía: Yo no he tenido que aprender a perdonar porque el Señor me ha enseñado a querer. Pues si queréis de verdad, si queréis a todos los Ivorianos, si os queréis en las familias, si os queréis entre vecinos, no tendréis problemas para perdonar porque veréis un alma de una hermana, de un hermano, a quien hay que ayudar y a quien hay que facilitar que pueda cumplir con sus deberes.

¡Adelante, hijos míos! El Señor os ha abierto un panorama para que viváis como hizo Jesucristo, que fue a la Cruz para perdonarnos. Que vosotros también os sacrifiquéis para perdonar y para ayudar a la gente con cariño a que rectifiquen la vida y a que reconstruyáis todos hacia arriba este gran país de Costa de Marfil".

"¡Adelante, hijos míos! El Señor os ha abierto un panorama para que viváis como hizo Jesucristo, que fue a la Cruz para perdonarnos".
En Yamoussoukro, el domingo 10, el Prelado tuvo también varias reuniones con diversos grupos de personas. Por la tarde, en una sala de un hotel de la ciudad, más de setecientas personas le acogieron con cariño y agradecimiento: por haber venido a Costa de Marfil y por sus desvelos durante los meses de crisis.

Así lo expresó la Dra. Philomène Agoussi:

"Gracias, Padre, porque usted es Padre. Durante la guerra usted nos llamaba todos los días para animarnos. Además de esta prueba de solicitud, ha ignorado su edad y nuestro clima para venir a reconfortarnos.

No sabe usted el bien que nos hace su viaje a todos nosotros, en esta situación de crisis político-social y en muchos casos una crisis también de fe. Su presencia nos permite comprobar que, a pesar de las dificultades, no podemos cambiar nuestra fe, la filiación divina, y la vida eterna por un plato de lentejas, un bien temporal".

http://www.opusdei.org.mx/art.php?p=44692para rematar fallas en el equipo de Eruviel Ávila - Roberto Calleja Ortega lea mas... http://bit.mx/rco

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